COLPEX controla cada paso de su cadena de abastecimiento. El aceite crudo es comprado de las fábricas pesqueras, y trasladado hacia sus plantas con una flota terrestre propia. Cada lote de aceite crudo es analizado y aprobado por los laboratorios de planta. Además, todos los aceites son analizados para descartar la presencia de posibles contaminantes, de acuerdo a los límites establecidos por la Unión Europea. Estas pruebas son realizadas por laboratorios especialistas de Estados Unidos y Canadá, quienes aseguran los niveles más bajos de detección.
El proceso de refinación es realizado bajo los estándares HACCP y GMP, en cumplimiento con el control de calidad más estricto. Esto es validado as su vez por el laboratorio independiente responsable de la planta de Supe.